martes, 17 de abril de 2012

Sopa de tomate con arroz

Ésta es una receta que me encantaba de pequeña, muy ligera pero que llena bastante. Además, es una receta de aprovechamiento ya que queda muchísimo mejor con esos tomates que se han pasado un poco, sin llegar a tener mal sabor, pero que ya no gusta consumir crudos en ensaladas, porque tienen una textura arenosa.


Ingredientes:
 - 6 Tomates (Cuantos más tomates mejor gusto tendrá, yo puse unos 600gr, 6 tomates medianos)
- 2 Tazas de arroz
- 2 Litros de agua (equivalente a unos 8 vasos, sin embargo, añadir más si la sopa resulta demasiado espesa)
- Aceite
- Sal
- 2 Pastillas de caldo Avecrem o una cucharada de Vegeta

Paso a Paso:

1º Se limpian los tomates y se les quita la piel (paso opcional, pero a mí nunca me ha gustado la piel de tomate cocida). Yo aprendí hace algunos años un truco rápido para hacerlo sin que cueste esfuerzo alguno:

  •  En una cazuela mediana/pequeña se pone a hervir agua.  Los tomates se lavan y se corta una           pequeña cruz en el culete, pero sin pasarse, ésto nos ayudará a despellejarlos.
  • Se prepara un bol con agua fría y hielos. 
  • Cuando el agua esté hirviendo, se introducen los tomates unos segundos hasta que la pielecita se haya levantado, se sacan y se introducen en el bol con agua. Ésto último se hace para parar la cocción, ya que si no, los tomates se seguirían cociendo. 
  • Acto seguido, se les va quitando la piel, ¡y ya veréis lo fácil que es! Es un truco sencillo y que no se tarda nada en hacer.


  • Aquí tenéis una foto del resultado final de los tomates. Los dejé un poco más en agua con hielo porque aún estaban calentitos.


2º En una cazuela grande (unos 6 litros tiene, si no me equivoco) se ponen los 2 litros de agua y el arroz, limpiado anteriormente, y las pastillas de caldo o el Avecrem.

3º Mientras, Se cortan los tomates en 4 trozos, se introducen en un bol, se añade una pizca de sal y 3 cucharadas de aceite y se trituran con la batidora.

4º Cuando el agua esté hirviendo se añade la mezcla del tomate y se deja hervir hasta que el arroz esté listo, unos 20 minutos, añadiendo sal al gusto, y tomate frito si se le quiere dar más color.

5º Quien quiera puede acabar añadiendo perejil fresco, a lo Karlos Arguiñano. o tabasco si le gusta que pique. Consumir según se quiera, en verano refresca muchísimo si se come fría, pero si lo que tienes es frío, como yo ahora, mejor calentita.

Y ahora me voy, que mi sopita se está enfriando!! :)

lunes, 16 de abril de 2012

Huevos de Pascua



En un principio los huevos se pintaban de rojo, ya que según cuentan, una mujer ubicó un cesto de huevos debajo de la cruz de Cristo, y la sangre de éste pintó los huevos. Cuando la mujer intentó limpiarlos no pudo, y  hoy en día es una tradición en muchos países. Sin embargo los colores han variado, sinceramente no sé por qué, pero ya no es siempre el monótono color rojo, aunque sí que está presente. Desde siempre en mi familia se mantiene la tradición y se pintan huevos cada año. Me acuerdo que de pequeña mi abuela pintaba dos cestos de huevos, los huevos de uno los pintaba de rojo, y los del otro, de más colores.

Mi madre siempre utilizó distintas hojas para decorar los huevos, pero este año algo ha cambiado. Ha querido innovar, ya que encontró una pintura de huevos distinta, con efectos plateados y cosas similares. Vamos que se lo ha pasado pipa!!


Yo me pasé las vacaciones en Cantabria, con mi amorchu, por lo que tuve la oportunidad de ver la obra de arte de mi madre a través del blog de mi hermana, y anoche a mi vuelta en persona vi lo que quedaba, y ya tengo uno fichado para quedármelo jejeje.

Esta entrada, aunque ya tenga mi hermana subidas en el blog, la creo para dedicárselo a las dos, que Ady también es una auténtica fotógrafa, y no me extraña, después de hacer tantas fotos a maquetas y demás, una aprende.

viernes, 6 de abril de 2012

Arroz con pollo especiado y verduras

Cada uno tiene su forma particular de hacer el arroz, hasta aquí nada nuevo. Tanto yo como mi chico, Jerónimo, hacíamos el arroz de formas distintas, pero cocinando juntos nació este arroz que lleva lo mejor de cada uno. A mí me encanta echarle verduritas al arroz, sobre todo zanahoria, y a él le gusta preparar el pollo con especias.

Cierto es que gracias a él descubrí lo bien que combinan el curry, los cominos y la pimienta cuando me preparó pollo por primera vez. Para darle un sabor genial a la comida, lo mejor es dejar el pollo macerar un rato, e incluso de un día para otro, en esta mezcla de especias con dos cucharadas de aceite. El resultado es espectacular.

Como siempre digo, las cantidades van a gusto de cada uno, y se pueden añadir o quitar. Le echamos mucho curry, a lo mejor una cuchara sopera, o incluso algo más, cominos algo menos, pero de pimienta una cucharadita. Se puede añadir picante, queso, o lo que se desee.

Por otro lado yo preparo el arroz con Vegeta, un condimento de origen yugoslavo, que mezcla especias y vegetales, que solemos tener siempre en casa, lo encontramos en una tienda búlgara. A falta de dicho condimento, bueno es una pastilla de caldo de verduras.


Ingredientes:

- 5 Filetes de pollo.
- 2 Zanahorias.
- 1 Lata pequeña de guisantes.
- 1 Taza de arroz.
- 2 Cucharadas de aceite de oliva.
- 1 Pastilla de caldo de verduras o cucharadita de Vegeta.
- Curry, Cominos, Pimienta y Sal

Paso a paso:

1º Se corta el pollo en tiras o dados y se deja en un bol macerando con las dos cucharadas de aceite de oliva, curry, cominos y pimienta (poner las especias al gusto, de todas formas ya se añadirá más luego si hace falta).

2º Se limpian las zanahorias y se rallan (rallador grande). También se puede cortar en juliana si no se dispone de rallador o en rodajas. También se puede utilizar zanahoria ya cortada.

3º En una sartén grande se fríe el pollo especiado. Cuando esté hecho se añade la zanahoria y se sofríe durante unos 5 minutos, hasta que esté hecha, blandita, y después se añaden los guisantes escurridos previamente.


4º En un colador se añade la taza de arroz y se lava bajo el grifo, para eliminar el exceso de almidón. Se escurre bien y se añade a la sartén, dejando que se fría un poco, para que después no quede muy pegajoso.

5º Después de unos minutos se cubre la mezcla con agua y se deja hacer hasta que se evapore. Dicen que hay que añadir el doble o el triple de agua que de arroz, pero yo aconsejo añadir el agua paulatinamente para que el resultado no se quede muy aguado. Probad el arroz antes de añadir más agua para ver el punto de dureza que tiene, así no se os pasará.


6º Añadir la pastilla de caldo o la cucharadita de Vegeta, y una pizca de sal. Si hace falta añadir también más curry, cominos y pimienta. Mezclar y esperar hasta que arroz esté hecho, removiendo de vez en cuando para que se haga todo por igual y que no se pegue.

7º Servir y Bon appétit!


Este es el resultado después de servir dos raciones cargaditas, se me olvidó hacer la foto antes. Espero que disfrutéis de este nuestro arroz. Buen provecho y hasta pronto.

P.D: Las 'Savarine' que dije que iba a hacer, al final me fue imposible hacerlas, pero en cuanto las haga subiré receta y fotos. Lo siento.

martes, 3 de abril de 2012

Patatas con hierbas provenzales y queso feta

Os subo esta receta de anoche, aunque esta tarde subiré algo muy muy dulce!

Ayer yo tenía que repasar para el examen de hoy, mi hermana tenía que preparar una entrega, y mi madre estuvo trabajando. Siempre que estoy de exámenes me alimento mal, tanto en frecuencia como en calidad (comida basura) pero ayer no quería pasarme tanto. Era ya hora de cenar y no podía perder mucho tiempo en la cocina porque los distintos verbos franceses necesitaban de mi atención.

¿Qué podía hacer?

Algo rápido y rico, que se pueda preparar para más de una persona... ¡Patatas fritas! Ya estaba, cogí las patatas, las pelé y mientras se hacían pensé en qué podía acompañarlas. Al final me decanté por el queso feta Sofra, un queso que trae mi padre (camionero) desde Alemania, lo venden en un Lidl ahí, y la verdad es que está riquérrimo, para chuparse los dedos. Como me compré el sábado las Finas hierbas de Carmencita, decidí mezclarlo todo, el resultado ha sido increíble, la verdad es que repetiría, pero dos días seguidos no es bueno comer comida frita. Como me faltaban los vegetales, saqué del congelador algunas croquetas, hechas con zanahoria y coliflor (la primera entrada del blog) , y voilá, la cena lista en una media hora.


Ingredientes:

- 3 Patatas grandes (obviamente depende del número de personas que vayan a comer)
- Sal DiSaL a gusto para las patatas (el queso feta de por sí es salado, por lo tanto no hay que echar mucha sal)
- 1/2 Queso feta Sofra
- Hierbas provenzales Carmencita
- Aceite de girasol para freír


Paso a paso:

1º Se fríen las patatas, yo añado la sal en cuanto estén sumergidas en aceite, cada uno a su gusto.
2º Cuando ya estén fritas se retiran sobre un plato hondo previamente cubierto con papel de cocina para absorber el aceite que sobre.  Cuando estén listas las patatas, retirar el papel. También se pueden echar las patatas directamente en el plato, pero hay que escurrirlas bien antes para quitar todo el aceite que sobre.
3º Espolvorear por encima de las patatas las hierbas provenzales (tiene un sabor bastante fuerte). Con las manos coger el queso feta y triturarlo por encima de las patatas. Ahora sólo queda cubrir el plato de las patatas con otro para que mantenga el calor y el queso feta se derrita un poco.
4º ¡A comer!


Tengo que decir que mi amor por el queso, especialmente el feta viene por parte paterna. Vengo de una familia rumana, aunque estoy más hecha a la cultura española. Sin embargo, mi abuelo paterno tiene lazos con Grecia, de ahí que una de mis comidas favoritas sea la prasopita, una especie de hojaldre con queso feta y puerro (subiré la receta la próxima vez que lo haga, que no será muy tarde).

Me ha encantado el resultado, y es que la mezcla del feta con las hierbas fue muy acertado. Le tengo que agradecer a Carmen, mi suegra en potencia, el haberme dado a conocer su existencia, porque en su casa nunca faltan :)


Como ya dije al principio esta tarde haré otra entrada con un postre que también será la primera vez que haga, y que le voy a dedicar a mi madre ya que es su postre favorito: ¡Savarine!

domingo, 1 de abril de 2012

Magdalenas

Hace unos días compré unos moldes de silicona para magdalenas, unas redondas rositas y otras cuadradas, de más colores. No les hice fotos a solas ¡no hace falta porque están muchísimo mejor rellenas de magdalenas! Aquí las tenéis por separado:



Al igual que con las croquetas, eran las primeras magdalenas que iba a hacer, por lo que me daba cosilla que me salieren mal, pero no fue el caso.

Os cuento mi experiencia: Son muy muy fáciles de hacer, y cada uno las puede modificar a su gusto. Yo escogí una receta básica y le fui cambiando algunos ingredientes, como por ejemplo el azúcar, bajé la cantidad original  y añadí colacao, para que supiere a chocolate. También le añadí esencia de ron y suprimí el limón. Para terminar, decidí adornarlas con coco y azúcar. Como acabo de decir, cada uno puede añadir o suprimir algunos ingredientes a su gusto, aunque recomendaría no hacerlo con harina, aceite, y leche.

Ingredientes:
- 2 Huevos (grandes)
- 100g Azúcar
- 2 cucharadas de Colacao
- 60ml Leche (al igual que con el aceite, lo puse a ojo, no encontré el vaso medidor)
- 190ml Aceite de girasol
- 210g Harina de trigo
- 1 Cucharadita de bicarbonato (la receta original tiene 5 gr de levadura, pero la cambié por bicarbonato)
- 1 pizca de sal

Para adornar:
- Coco rallado
- Azúcar


Paso a paso:
1º En un bol echar las claras y reservar las yemas en un vaso o en un recipiente. Batir las claras junto con el azúcar hasta que el tamaño haya aumentado, después añadir las yemas, la leche y el aceite, y seguir batiendo. Yo lo hice a mano, pero en este caso aconsejo utilizar la eléctrica.
2º Tamizar la harina junto con el bicarbonato (o la levadura), y después mezclar con el colacao, y la pizca de sal. Cuando esté todo bien mezclado, añadir todo al bol de la mezcla anterior y batir bien hasta que todos los ingredientes se hayan mezclado.
3º Añadir una cucharadita de esencia de ron (como suele venir en un botecito pequeño, se puede echar todo o la mitad, según preferencias de cada uno, yo eché la mitad).
4º Dejar reposar alrededor de una hora en el frigorífico, ya que así, con el contraste del horno, las magdalenas crecerán muchísimo.
5º Se precalienta el horno a unos 200º, y mientras se llenan los moldes. Yo los llené por la mitad y me crecieron un montón. Se pueden adornar ahora con coco y/o con azúcar (el azúcar se carameliza y el cacao se tuesta) o si no, después, para la presentación. Se introducen los moldes en el horno, a media altura, 180º, y se dejan unos 15 minutos, aquí depende del horno de cada uno, hay que tener cuidado de que no se quemen, sobretodo si añadimos el coco o el azúcar.
6º Sacar del horno, servir, y ¡a comer!


La verdad es que no quedan súper dulces, y me ha encantado, ya que las típicas magdalenas compradas empachan demasiado. El toque de cacao con ron ha sido todo un éxito en mi familia.

Lo peor pude hacer fue comprar sólo 12 moldes, 6 redondos y 6 cuadrados, ya que si hay que hacer más de 12 magdalenas, hay que hacerlas de 6 en 6, pudiendo caber al menos 9 en bandeja.

En cuanto a los moldes en sí, los cuadrados al principio no se despegaron bien del todo, no sé por qué, pero a pesar de ello se limpiaron fácilmente, tardé unos 5 minutos. Si os pasa, hay que limpiar hacía fuera, siguiendo las líneas, se puede hacer también con un trapo, si resulta incómodo bajo el agua. Los rosas se quitaron muy fácilmente y aunque quedó algún pequeño rastro, bajo el agua 2 segundos y se quitó. La segunda vez que metí los cuadrados, se quitaron mucho mejor que la primera vez.


Recomiendo los moldes de silicona ya que son reutilizables, y no se pegan, como ocurre con el papel, que queda media magdalena, y da penita.

Espero que os guste, y si probáis la receta, no dudéis en dejar comentario para decirme qué os ha parecido.

Hasta pronto y buen provecho :)